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Cómo cocinar calçots en casa: a la brasa, al horno o en la plancha eléctrica


Todos conocemos la manera tradicional de hacer una calçotada: cocinando los calçots sobre el fuego, con una llama muy viva tocándolos y dejándolos acabar de hacer en su propio vapor envolviéndolos con papel de periódico.

A menudo no disponemos de esa opción en casa, pero eso no significa que no podamos disfrutar igual de una calçotada.

Por eso te proponemos 3 ideas sencillas y resultonas para cocinar calçots en casa de forma fácil y poder degustarlos en familia junto con nuestra deliciosa salsa.


Calçots en casa a la brasa

Si disponemos del espacio y el material de barbacoa, una de las maneras más fáciles de cocinar tus calçots en casa será a la brasa. Primero tendrás que prepararlos (cortando las hojas y las raíces del calçot), después colocarlos muy juntos y apretujados en la parrilla para asegurar una buena cocción y, finalmente, cuando estén en su punto (la capa exterior negra y el interior tierno) envolverlos en papel y dejarlos reposar.


Calçots al horno de casa

Para quienes no tienen opción de cocinarlos a la brasa, nuestras cocinas nos ofrecen otras maneras de hacerlo consiguiendo resultados igual de buenos. Una de ellas es al horno. Igual que a la brasa, exige una preparación previa: se tienen que limpiar, cortar parte de las hojas y extraer la raíz.


A continuación, se disponen un junto al otro sobre una rejilla y, en este caso, colocaremos una bandeja debajo para evitar manchar el horno con el agua que soltarán durante su cocción. Unos 15 minutos con el horno a 200°C con calor bajo y aire arriba y abajo serán suficientes para tener nuestros calçots a punto para envolverlos.


Calçots en la plancha eléctrica

El primer paso para cocinar los calçots a la plancha es, de nuevo, preparándolos bien. Se lavan para eliminar la tierra, se secan con un trapo y se les corta el culo con las raíces y las hojas marchitas.


Después de haber encendido y dejado calentar la plancha, echamos un chorrito de aceite y empezamos a colocar los calçots. En esta ocasión, iremos poniéndolos de poco en poco (en grupos de 3 o 4) en función del tamaño de nuestra plancha. Los dejaremos unos 10-15 minutos, sin importar que se pongan negros. Cuando haya pasado este tiempo, ponemos un pellizco de sal, los envolvemos con papel y los dejamos reposar, para que se acaben de cocer.





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